Raunión Club Lectura Adultos Jueves 16 Enero “Nuestro Corazón” De Maupassant

GUY DE MAUPASSANT 2NUESTRO CORAZÓN DE GUY DE MAUPASSANT

 

 

 

 

 

 

Mañana, jueves 16 de enero, a las seis de la tarde, se reunirá nuestro Club de Lectura de Adultos en la Sala de Lectura de la Biblioteca. Este mes hemos leído la novela “Nuestro corazón” del autor francés De Maupassant, escrita en el año 1890.

“Maupassant -escribiría Joseph Conrad-, a quien se ha llamado maestro del mot juste, nunca ha sido un mero tratante de palabras. Sus mercancías no han sido cuentas de vidrio sino pulidas gemas: quizá no de las más raras y preciosas, pero sí de las mejores aguas de su género.”

Michèle de Burne, viuda de un “barón brutal”, ha tomado la “decisión de no volver a comprometer nunca su libertad”. Ahora es una de “esas elegidas que París adula” y en su salón hombres y artistas se rinden ante ella, que “se conoce a sí misma de maravilla porque se gusta más que nada en el mundo; y nunca se equivoca en la forma de conquistar a un hombre”. No se equivoca, en efecto, con André Mariolle, un dilema que nunca ha sido nada porque nada ha querido ser, y que, al conocerla, siente como se tambalean los principios de su vida aletargada y todas sus expectativas de lo que debe ser el amor y lo que debe sentir un corazón.

“Nuestro corazón” (1890), la última y sin duda más moderna de Maupassant, más que una crónica de amores mundanos, es el sagaz análisis de una crisis de identidad masculina ante la revelación de una mujer que ya no responde a los patrones de la pasión y del placer, sino que parece encarnar “el comienzo de una generación” que deja atrás a los hombres.

Sin renunciar a su lenguaje de posesiones, caricias y sentidos embriagados, ni a su prosa tan inspirada como inspiradora, Maupassant inicia un nuevo capítulo en la historia de la literatura íntima que prefigura, con todos los honores, los dilemas eróticos del siglo XX.  

Referencia de Alba Clásica

Algunas citas y reflexiones:

Michèle Burne:  ” ¿Por qué? ¿Era culpa de ellos o tenía ella la culpa? ¿Carecían de lo que ella esperaba o carecía ella de lo que impulsa a amar? ¿Amamos porque nos encontramos un día con ser que en verdad parece creado para nosotros o amamos, sin más, porque hemos nacido con la facultad de amar? …. “Le parecía a ratos, que quizás  todos los corazones tenían brazos, igual que los tiene el cuerpo, brazos tiernos y tendidos que atraen, estrechan y se enlazan, y que el suyo era manco. Su corazón sólo tenía ojos”….” pugnaba demasiado, razonaba demasiado, se oponía demasiado al encanto de las personas.

André Mariolle: “Sabía como era la vida social, cómo eran las mujeres y los sentimientos; era lo bastante inteligente para entenderlo todo y, por eso mismo, nunca se le habría ocurrido manifestar exigencias excesivas ni inquietudes por demasiado suspicaces y celosas. Era hermosa, de buena cuna, hecha para gustar, para recibir homenajes y oír dulzones halagos. Lo había escogido entre todos los demás, se le había entregado con atrevimiento y regia generosidad. Y él habría seguido siendo, iba a seguir siendo pese a todo el agradecido esclavo de sus caprichos y el resignado espectador de su vida de mujer bonita. Pero algo sufría dentro de él, en esa suerte de cueva oscura de lo hondo del alma en que se ovillan las sensibilidades exquisitas” …Porque había creído que le pertenecía por completo y acababa de darse cuenta, de intuir que nunca podría captar y hacer suya la extensísima comarca de aquella mujer que era de todos. Sabía muy bien, por lo demás, que toda la vida está hecha de aproximaciones incompletas; y hasta entonces se había resignado a ello y ocultado tras una voluntaria adustez el descontento que le causaban las satisfacciones a medias. Pero, en esta ocasión, había pensado que por fin iba a conseguir aquel “por completo” que incesantemente esperaba, que incesantemente aguardaba. Y el “por completo no es de este mundo”

Michèle Burne: “es imposible amar para siempre; lo único que se puede ser es fiel ¿cree siquiera que la exaltación delirante de los sentidos tenga que durar varios años? No, no. En cuanto a las mujeres que viven pasiones, que se encaprichan impetuosamente durante más no menos tiempo, lo único que sucede es que van haciendo con su vida varias novelas. Varían los protagonistas; las circunstancias y las peripecias son imprevistas y cambiantes; y los desenlaces diversos. Reconozco que les resulta divertido y entretenido, pues en todas y cada una de las ocasiones, se repiten las emociones del comienzo, el nudo y la conclusión”…”no hay pasión alguna que dure mucho; me estoy refiriendo a una pasión ardiente, torturadora, como esa que usted padece aún.” …”Pero esa crisis se le pasará, pues es imposible que dure eternamente.” ….”Pues opino que, para una mujer sensata y apacible como yo, puede usted convertirse en un amante de lo más agradable, pues tiene mucho tacto. En cambio, sería un marido espantoso. Pero no hay, no puede haber, maridos buenos”.

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